Fue en Roma, en el centro, y yo estaba sentado en la vereda y vi a un borracho llorando, apoyándose en una pared y un italiano le preguntaba “¿eres francés?” y el francés dijo “ sí, soy francés” y el italiano le pegó un tabaso en la cara, fuerte, haciendo que la cabeza del francés choque contra la pared. “¿eres francés?” y el franchute dijo “si” y el macarroni volvió a pegarle, deciéndole al mismo tiempo: “solo trato de ayudarte, soy tu amigo, ¿no lo entiendes?”.
Había otro italiano sentado en un carro, se afeitaba con una cuchilla de barbero muy oxidada. Parecía que no se había percatado de lo que sucedía, o, por lo menos, no le llamaba la atención. Estaba ahí sentado, afeitándose en su carro a mitad de la noche.
Todo iba bien hasta que Francia fue tambaleándose hacia el carro, gritando “socorro”
El italiano volvió a darle, gritándole al franchute “¡soy tu amigo, no entiendes que solo quiero ayudarte!” y el francés cayó sobre el carro y el hombre de dentro se cortó. Salió del carro, se puso la cara del diablo, con el corte de la navaja creciéndole y gritó “eres un hijo de puta” y empezó a cortarle la cara al francés, luego el francés levantó las manos como para protegerse y le cortó en las manos.
Era mi cuarta noche en la ciudad, había perdido mi tren, la noche estaba difícil, asi que entre en un mc donalds y pedí un café. Se sentó un pata al lado, me pregunto:
-eres francés? y yo le dije
-verá, yo nací en China, a mi padre lo mató un tigre blanco cuando subía al Everest, yo era muy pequeño.
En ese momento empezó una pelea entre dos clientes, yo aproveche para cambiarme de mesa. Se me sentó otro pata al lado.
- soy Fadil, pareces necesitar un trabajo.
- necesito plata, el trabajo no me llama la atención.
- mira, yo solo quiero ayudarte, ¿eres francés?
Mochila en hombros, me largué de ahí.

